76 Velatorio y funerales

JOSÉ ÁNGEL CHASCO OYÓN

Cuando una persona estaba muy enferma y se suponía que iba a morir se decía que era el “ronquijo de la muerte”. Una vez fallecía se velaba el muerto en casa por la noche. Al día siguiente se se llevaba el difunto a la iglesia y de ahí al cementerio.